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Hola, este blog está dedicado para todos aquellos que quieran aprender de una forma óptima el desarrollo del mundo a partir de cualquier contexto histórico-filosófico, y conocer las realidades contemporáneas, derivadas de este proceso evolutivo continuado. Los artículos predominantes serán de Filosofía e Historia, pero también podrán aparecer artículos de otros temas relacionados.

26 marzo, 2014

EL MOTIVACIONALISMO ÉTICO-POLÍTICO, por Mario Sáenz.

Hola, queridos lectores, os saludo. Y es que hoy lo hago con el hercúleo motivo de proponer una solución al panorama socio-político del S. XXI, manchado de violencia, sangre y desilusión. Así pues, propongo que soñemos en la cima del idealismo y pensemos soluciones para el mundo que tenemos y convertirlo en el mundo que deberíamos tener. Fijado este concepto de mi idea, propongo una tipología de gobierno que relacione tanto ética (plano individual) con política (plano colectivo) para que éste se de de forma justa. Así pues nos encontraríamos que con una mezcla de la moral grecorromana (de la felicidad) y la moral moderna (del deber y de la justicia), existiría un líder para cada poder estatal (legislativo, ejecutivo y judicial).


Ahora bien, esto es fácil de decir, pero en realidad, ¿Cuál es el problema más frecuente? Que nunca está aclarado el concepto de ese “líder” (quien trabaja con nosotros y nos motiva) y termina siendo un “jefe” (quien nos hace trabajar solos y, por tanto, desmotiva).

·        El poder legislativo (el cual redacta y aprueba las leyes) debe estar encabezado por un artista, es decir, un “técnico”, que gracias a su capacidad productiva de objetos estéticos, cree leyes estéticas. Lo “estético” en este contexto se refiere a que otorgue unas sensaciones positivas, que la gente al saber cuales son las leyes que rigen su Estado, disfrute como quien ve una obra de arte, ya que saben que son justas, más o menos, ya que nunca llueve a gusto de todos. Su virtud debe ser la creatividad.

·        El poder ejecutivo (el cual ejecuta las leyes que pone en marcha el artista) debe estar encabezado por un líder en su sentido más puramente estricto. Su virtud debe ser la profesionalidad. Sus características serían cuatro:
- Comunicación: Debe saber tanto decir las cosas claras como escuchar al resto.
- Inteligencia emocional: Debe saber manejar tanto sus emociones propias (para no corromperse) como las ajenas (para poder motivar a su pueblo en el arte del pensar).
- Espíritu crítico: Debe tener una visión de los logros futuros, saber planificarlos, y tener la capacidad de mando y orden (tanto personal como social) para ir llevándolos a cabo.
- Carácter: Debe tener, sobre todo, carisma y competitividad, para que sea respetado y su pueblo no piense que tiene a un mediocre como líder. Así pues, debe ser un jefe moral y hacer crecer a su pueblo a nivel personal, mediante el proceso motivacional.

·        El poder judicial (el cual aplica castigo o premio a quienes acatan o no las leyes) debe estar encabezado por un filósofo, esto es, la persona que mejor conoce los conceptos morales, y, por tanto, más apto para juzgar si una acción es buena o mala desde la perspectiva de la ley tanto natural como positiva. La variante que aquí está presente es que el poder judicial no sólo castiga (como en la actualidad), sino que también premia a quienes velan por el mantenimiento de este régimen. Su virtud es la justicia, entendida como dar a cada uno lo que merece, tanto bueno como malo.


Pero, la pregunta del millón es… ¿Cómo se implanta un estado así?
Muy sencillo, con una revolución a nivel nacional que acabaría con toda la corrupción que se viene sufriendo desde tiempos inmemorables. En este aspecto, la ética está en destruir lo que se viene dado como negativo. ¿Para qué se iba a negar la naturaleza destructiva del ser humano si ya se destruye constantemente en su interior como demuestra constantemente el psicoanálisis, entre otros? Una vez derrocado el sistema corrupto o no, de una forma u otra ya que en este caso el fin justificaría los medios, nos encontraríamos ante la configuración de dicho Estado ideal que sería el primer paso para la aparición del “nuevo mundo”, liderado por la libertad y la justicia, y, posteriormente, por la paz dada por la erradicación de los problemas que posteriormente analizaremos. Pero... ¿Cómo se eligen a dichos dirigentes? Por una votación popular a una serie de candidatos que hayan estado presentes en dicha revolución, nada más finalizarla. El sentido común de la gente decidirá al dirigente de cada uno de los tres poderes; por tanto, se elegirá bien porque ya se habrá visto la capacidad de lucha de cada uno de ellos. Aparte de ello, como todo, se tiene que confiar en que la elección estará bien hecha; y sino de vuelta al proceso de "revolución nacional", y así tantas veces como sea necesaria para la implantación del Estado ideal.

Ahora bien, ¿Cuál es el objetivo de todo esto?
Crear un sistema político que, respondiendo a caracteres éticos, alcance la justicia de un modo nunca visto: el artístico. Así pues, pareciendo una sociedad rígida donde apenas hay espacio a la espontaneidad, nos encontramos con todo lo contrario, la gente al estar dirigida por tres líderes que saben motivar, serán felices ya que exprimirían sus capacidades trabajando, cosa que con otros sistemas no hacían. Y, en consecuencia de esta felicidad que aporta hacer lo que se quiere, los ciudadanos seguirán queriéndoles como tales, aportando así estabilidad a la historia de una nación, la cual sería imitada por otras, y así sucesivamente hasta llegar a la felicidad política de todo el mundo, que con igual forma de gobierno, pueda eliminar sus fronteras y llegar a establecerse como un único Estado, justo y feliz, llamado "Planeta Tierra", cuyos principales proyectos serían:

·        Derribar las desigualdades económicas dentro de ese mismo Estado, que una vez conseguido, sería dificil de mantener si este problema no se erradicase, teniendo así en común una economía mundial justa y libre.


·        Derribar la discriminación, ese trato injusto que implica faltas de respeto por raza, sexo o religión, causado por el egoísmo de unos criterios socioculturales no pulidos y un deseo de poder de gente corrupta.



·        Derribar la violencia, pues no se podría vivir en un único estado mundial si dentro del mismo habría guerras, es decir, conflictos armados ya sea por una causa u otra. El conflicto aparece por la lucha por la existencia, atendiendo a elementos objetivos (injusticia) o subjetivos (ideologías). Ante esto, el “nuevo ser humano” necesita reorientar sus impulsos agresivos hacia cauces positivos.


·        Derribar los temas tabú relacionados con la ética y la medicina. Los problemas y debates relacionados con esto son dos: el derecho a la vida (aborto, eutanasia y pena de muerte) y la ingeniería genética (que si no la controlamos, acabaremos por convertirnos en máquinas al servicio de la tecnología).


·        Derribar los problemas del medio ambiente (contaminación de aire y agua, acumulación de residuos y desertización), pues es la biosfera el entorno en el que vivimos. La única solución para esto es la ecología, la ciencia que estudia las relaciones entre los organismos y ellos mismos y su medio. La conciencia ecológica ayuda a este proyecto ya que aporta razones para proteger la biodiversidad: utilidad (el mundo tiene material para medicamentos y alimentos, no hay que malgastar esa ventaja), prevención (ante todo esto podemos llegar a desequilibrios climáticos) y ética (tenemos la obligación moral de conservar lo que nos ha llegado). Por otro lado, el consumismo y su exageración por parte de una sociedad capitalista da también lugar a muchos problemas que erradicar.


Así pues, este cúmulo de problemas se nos presentan como argumentos a favor del destrozo del mundo que tenemos, y como argumento principal de caída del sistema político que planteamos. Así que para combatir esto, esta sociedad motivada, feliz y formada por su propio trabajo, con carácter crítico, puede emprender proyectos éticos como la solidaridad; el igualitarismo; el pacifismo; las normas y la ética de la ciencia, la tecnología y el ambiente; el mantenimiento y aplicación de los Derechos Humanos como paradigma de reglas para una vida sin conflictos, a modo de constitución del mundo; y, sobre todo, el cultivo del diálogo, que supone la exposición de opiniones para intercambiar ideas y crear un clima interpersonal soberbio.

Estas serían las labores del nuevo mundo, erradicar lo malo para cultivar lo bueno, el dejar de un lado los constantes debates morales por su olvido, el arrancar de raíz una planta con pinchos para cultivar flores. La utopía del motivacionalismo que propongo es de elevado nivel, pero, si sabemos hasta donde puede llegar la maldad humana, ¿por qué no probamos a ver hasta dónde puede llegar la bondad?

30 diciembre, 2013

"¿Qué es la ética y qué la moral?" Por Mario Sáenz.

Hola queridos lectores. Hoy quiero hablaros sobre un tema que confunde, y es el del estadio ético-moral, que tiene diferentes sentidos en respecto a las dos palabras que lo fundamentan: ética y moral. El término “Ética” procede del griego eqoς, con una ambigüedad de sentidos. El concepto más antiguo significa morada, residencia, lugar en el que se habita; acepción que los filósofos adoptaron no para un lugar geográfico determinado, sino para un lugar interior que la persona lleva en sí misma. Y el sentido más común significa costumbre, hábito, uso; acepción que, según la tradición, hace referencia al carácter y a la forma de ser que desarrolla cada persona. La idea de carácter, viene pues confirmada por la etimología del término “Moral” (del latín mos-moris) que significa sentimientos, costumbres, carácter. Se deduce pues, que la ética tiene como objeto de estudio la forma constante de ser, actuar y pensar, es decir, el carácter, el cual no viene dado, sino que se desarrolla con la práctica, pues la práctica hace al maestro. La ética es la disciplina filosófica que estudia qué es lo bueno y qué es lo malo hablando moralmente, una ciencia práctica que se pregunta sobre la felicidad, la virtud y la moral, por lo tanto es un saber para la vida, una reflexión sobre cómo vivirla. Nace en Grecia con el objetivo y la intención de adivinar qué es lo que lleva al ser humano a convertirse en alguien justo, virtuoso, feliz y, en definitiva, bueno. La moral es el conjunto de comportamientos, normas, principios y valores que se consideran desde la bondad o la malicia, es decir, es el conjunto de normas que rigen nuestra conducta. La moralidad es por tanto el modo en que el individuo acepta y practica las normas morales. La moral y la ética deben tener pues una relación mutua para que las reflexiones éticas influyan en nuestros actos, ya que la ética se encarga del estudio de problemas y de reflexiones teóricas para crear los sistemas éticos. La ética nos ayuda a vivir mejor, aunque el principal objetivo es hacernos vivir bien, como seres dotados de razón, podemos elegir, y con esto alcanzamos un equilibrio entre el bienestar individual y el colectivo, ya que no somos felices del todo si ese equilibrio no es el correcto. Para vivir bien, la persona tiene que llevar a cabo su propio proyecto de vida, pero para esto es necesaria una “Educación moral”, que proviene de las relaciones con la familia. La educación moral tiene importancia por el control de la irracionalidad y la necesidad de reflexión de nuestros actos. Pero ojo, no es lo mismo ética y moral, pues lo primero responde a la pregunta de: ¿cómo vivir? Y lo segundo responde a la pregunta de: ¿qué debo hacer?

Cada cual es su propio escultor.


En sus orígenes griegos, la ética y la moral significaba lo mismo, pues el objetivo era convertirse en una persona sabia, feliz y virtuosa, importando poco si se llegaba a eso de un modo u otro. Así pues, las éticas grecorromanas fueron éticas de la felicidad. Pero en la modernidad, los filósofos se han preocupado más por el deber, la conducta y el comportamiento, dejando el “soberano bien” de los griegos abandonado, pues ahora se pretende más que nada ser más morales y menos éticos. Ésto vino desde la Ilustración y, sobre todo el alemán Immanuel Kant, quien introduce esta nueva concepción de ética de deber y justicia, la cual se irá desarrollando posteriormente hasta nuestros días.

27 diciembre, 2013

"¿Qué somos en realidad los humanos?" Por Mario Sáenz.

Hola queridos lectores, en el artículo de hoy os voy a enseñar qué es en realidad el ser humano, analizado por lo que fue y es el "Psicoanálisis". ¿Ésto nos suena? Es un método de terapia psicológica, que trata de sacar de raíz el impulso que todos guardamos dentro sobre una circunstancia u otra. Ésto es, todos tenemos nuestros fantasmas interiores que nos evaden a circunstancias pasadas, de las cuales tenemos mal recuerdo o incluso un trauma que arrastramos cual Sísifo su piedra (mito explicativo del saber filosófico). El mito de Sísifo, por saber algo más, es aquel que explica la clásica imagen en nuestra cabeza de un hombre forzudo elevando una piedra sobre una cuesta sin fin, para que una vez tras otra, y así eternamente, se le caiga la piedra, pero consiga ser cada vez más fuerte. El significado de ésto es que aunque a veces tratemos de hacer algo y no podamos, no debemos sentirnos mal, pues aunque la recompensa que queremos no haya llegado, el trabajo ya ha ejercido su recompensa en nosotros, así como en el filósofo desarrollar el músculo del pensamiento racional.
Ahora bien, para conocernos a nosotros mismos y liberar esos males, un destacado personaje del siglo XIX como fue Sigmund Freud inventó el psicoanálisis a partir del descubrimiento de que todos esos males y esas cargas que llevamos sólo se encuentran en el inconsciente (una instancia intrapsíquica que nadie antes había descubierto). ¿Cómo se llega al inconsciente? Mediante fundamentalmente el sueño, y la expresión de pensamientos espontáneos, sin reprimirlos. El inconsciente es ilógico, no sigue ninguna norma de racionalidad (en artículos posteriores hablaremos sobre la teoría de los sueños).
Ahora bien, ¿qué hay en este pequeño problema o solución?
La respuesta es que hay tres instancias intrapsíquicas conflictivas entre sí y que determinan la vida psicológica del individuo: el ello, el yo y el superyó.


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04 septiembre, 2013

"¿Qué es la libertad?" Por Mario S.

Hola queridísimos lectores, en este artículo os hablaré sobre algo que moralmente hablando está en decadencia últimamente, así que me he involucrado en la escritura de este artículo para recordar la condición libre de todas y cada una de las personas que habitan el mundo. Y es que somos libres de cumplir o no cumplir el deber, pero tenemos que elegir siempre, de eso se trata la “Libertad”


El concepto de la libertad se basa en la ausencia de impedimentos a nuestra voluntad, sobre todo en la autodeterminación de uno mismo, ya que no se es esclavo de nadie ni se debería serlo. La libertad, un concepto tan complejo, tiene problemas, y esto es lógico y normal. Hay dos conceptos diferentes de libertad: La libertad de acción (1) y la libertad de elección (2):
La “Libertad de acción” (1), que se resume en si se es libre para hacer una cosa o no, es decir, la libertad para realizar lo que hemos decidido sin coacciones externas, opresión o prohibiciones. Es una cuestión aparte reflexionar sobre sus límites para que todos podamos disfrutar de ella al máximo nivel. Esta es una cuestión de carácter social o político. Y la “Libertad de elección”(2), que se resume en si se es libre para decidir una cosa o no, es decir, la capacidad de elegir entre diferentes opciones sin que esté predefinido por ninguna fuerza cuál será la opción que elegiremos. Se trata de entender por qué tomamos nuestras decisiones, ¿Las tomamos libremente o son el resultado inevitable de una serie de factores? Negar la libertad significa negar la moralidad. La cuestión es si somos libres o estamos determinados. Esta es una cuestión de carácter filosófico. 

Los problemas ante la libertad de elección son las diferentes perspectivas con las que se mira el concepto, pues existen dos corrientes diferentes: Determinismo (I) e indeterminismo(II):
El “Determinismo” (I), que afirma que el ser humano no es libre puesto que todo tiene una causa, estamos argumentados por las leyes físicas, la cultura, la sociedad, las costumbres, las fuerzas superiores a nosotros, la constitución genética, la historia que sigue un curso prefijado (en la cual cumplimos la misma función que las piezas de un engranaje), los motivos, los deseos,  y un largo etcétera. Epicuro, en el S.III a.C. y Baruch Spinoza junto a los científicos materialistas, en el S. XVII defendieron esta postura en contra de la libertad humana.
En contraposición, el “Indeterminismo” (II) alude a que el hombre es libre puesto que su conducta siempre está regida por su voluntad y estamos argumentados por la libertad de decisión, la responsabilidad, nuestra esencia libre y la ley causa-efecto, que tiene un margen de error. El pensador medieval Jean Buridan (S. XVI) exponía que un asno jamás comería si tuviese dos montones de paja a la misma distancia, pues no podría elegir ni uno ni otro, puesto que no podría decantarse por azar. El ilustrado alemán Immanuel Kant (S. XVII) exponía que una cosa es conocer y otra muy diferente es pensar, y en sentido estricto, conocer significa someter a causas y efectos, y en lo que a nosotros nos concierne, someter a causas y efectos a la ciencia y al mundo material para darnos cuenta de que aparte de eso, la mente puede crear nuevas ideas. El empirista David Hume y el utilitarista John Stuart Mill (S.XVIII) aludían a que no hay más sentido en la libertad que la liberación de coacciones externas. El francés Henri Bergson (S. XIX/XX) establecía la diferencia entre el mundo físico y conciencia, pues al mundo físico le podemos aplicar leyes y al segundo no; en las leyes científicas hay repeticiones idénticas y en la conciencia no puede haber repeticiones idénticas, pues la experiencia acumulada hará que la conciencia viva la segunda experiencia de forma distinta a como vivió la primera. El también francés, novelista, crítico, dramaturgo y filósofo Jean Paul Sartre trabajó el existencialismo, y esto se basa en que lo que caracteriza a los humanos es que no estamos definidos; la existencia es anterior a la esencia, pues después de existir al ser arrojados al mundo, decidimos lo que hacer con lo que se hizo de nosotros, es decir, nos inventamos constantemente con decisiones tomadas de forma libre. 

Pero en realidad… ¿Cómo se construye la libertad? Esta pregunta se responde citando tres comportamientos: Conociendo más, razonando mejor y teniendo más criterio.




06 julio, 2013

La ética y la política del "Platonismo" (Periodo Clásico de la Filosofía Griega; Siglo IV a.C.)

Platón, un filósofo conocidísimo a nivel mundial, es junto a Sócrates, Aristóteles y Kant, uno de los cuatro pilares de la filosofía universal, pero... ¿Quién fue? Una persona que se convirtió en filósofo al heredar de su maestro (Sócrates) la pasión por la verdad. Sitúa esta en un mundo de realidades ideales en el que se encuentran también los valores morales. No se ocupa tanto como su maestro en la ética, pero toda su obra está llena de sentido moral. Los ideales morales de Platón sostienen que la virtud es la condición del bien individual y social. Los conceptos morales pueden ser conocidos racionalmente y son absolutos, no relativos. Las virtudes esenciales son la prudencia, la fortaleza y la moderación. El filósofo es la persona que mejor conoce todos los conceptos morales, y por tanto, los más aptos para dirigir la ciudad y educar a los ciudadanos. En su pensamiento acerca de política, él establece su orden de prioridades, piensa que el mejor sistema político es la Monarquía, luego la Oligarquía, luego la Democracia y después la tiranía. Pero el perfecto sistema político se basaría en la Monarquía en manos de un rey filósofo y sabio, que sepa dar al pueblo lo que necesite. Por eso, tras esa reflexión, llega a pensar que la naturaleza humana se divide en tres dimensiones muy distintas: Racional (Gobernantes que deben tener como virtud la Prudencia), Concupiscible (Trabajadores que deben tener como virtud la Templanza) e Irascible (Guerreros que deben tener como virtud la Fortaleza). La verdadera justicia se alcanza al tener un equilibrio perfecto entre estas tres virtudes, puesto que es necesario vivir en sociedad, y debe haber una correspondencia entre el bien individual y el bien colectivo. Por estas tres dimensiones de la naturaleza, el puesto de cada ciudadano se debe elegir según las virtudes de cada uno de ellos. Tanto en el alma como en la vida externa puede haber conflictos, y estos deberían resolverse utilizando la virtud que a cada uno le es propia.
La razón debe dirigir, el valor ha de proteger y el apetito ha de mostrarse obediente y moderado. ¿El resultado de esto? Un alma justa, un ciudadano feliz y en consecuencia, una ciudad organizada, justa y creciente. Fue un gran interesado de la política activa, por eso se sintió decepcionado, sobre todo después de la muerte de su maestro Sócrates, el cual fue condenado a que la cicuta acabase lentamente con su vida. Puso todo su empeño en construir un Estado Ideal, en el cual cada individuo desempeñara la función encomendada a su clase social.


05 julio, 2013

El plano fáctico de la moralidad

La palabra fáctico procede del latín factum, que significa “hecho”. Sobreentendemos entonces que de lo que trata lo fáctico en la perspectiva ética es del acto moral y su estructura básica.


El acto moral es aquello que la persona realiza creyéndolo así como bueno o malo, y su estructura se divide en una serie de fases que se articulan entre sí:

a)      El motivo: El motivo es, según la psicología, aquello que impulsa que se haga algo, un estímulo que es causa de otro posterior para mantener la acción. Es, en definitiva, aquello que mueve a un sujeto a obtener un fin determinado. Existen motivos que pueden ser antagónicos pero cuyo fin puede ser el mismo, pues solo comparten eso. El psicoanálisis de Sigmund Freud demuestra que hay, aparte de los conscientes, motivos inconscientes, a los cuales el sujeto no puede acceder. También hay motivos no-conscientes (pasiones violentas, hábitos incorregibles, impulsos difíciles de contener...). Paralelamente, Auguste Comte y Émile Durkheim fueron los creadores de un sistema moderno llamado “Sociologismo moral” que pretendía reducir todo hecho moral a hecho social, la ética a la sociología. Este sistema alude a que el ser humano está sometido a una presión externa que es la propia sociedad en que se inserta, la cual impone los códigos morales que se consideran buenos. Entonces sólo sabremos si un acto moral es bueno o malo en la medida en que se ajuste a esos códigos de conducta impuestos por la sociedad. Pero en realidad, de todos los motivos existentes, para tener en cuenta a la hora de calificar moralmente un acto, el sujeto solo debe tener en cuenta aquellos que conoce y es capaz de dominar.

b)      La elección del fin: Es propio del ser humano que todo acto tenga un fin, pues no es propio de él hacer algo de forma desinteresada. El acto moral exige motivación, y eso sólo se consigue cuando el sujeto es consciente del fin que se propone y ve este fin conseguido (“Anticipación imaginativa del resultado”). El hecho de elegir un fin es algo preferencial, pues depende totalmente del sujeto, que desea una cosa u otra. Esto demuestra que el acto moral es algo voluntario, se hace o no si se tiene un fin o no.

c)      El establecimiento del medio: Todo fin necesita de unos medios para llegar a la realización del mismo. Siempre será mejor que el medio sea el trabajo y la constancia personal a que sea algo fácil conseguido por un cúmulo de circunstancias que en realidad son injustas. Pues a veces es mejor el medio que el fin en sí mismo. Pero… ¿El fin justifica los medios? Según Nicolás Maquiavelo en el Renacimiento, si. Pero según la ética y la moral, no. Por ejemplo, el fin que tenía Hitler para hacer de la raza aria, la raza suprema, no se justifica con el encarcelamiento y genocidios de las demás, consideradas inferiores por pura ideología pangermanista.

d)      La consecuencia: Las tres fases anteriores son las básicas, con eso estaría acabado el acto moral, pues no queda más. Pero el resultado de todo el acto conlleva unas consecuencias que de él se siguen. Un sujeto no puede desentenderse de las repercusiones que tienen sus acciones, y siempre las hay, las cuales afectan a una cosa u otra.

13 junio, 2013

El Marxismo, la división y la ideología del Movimiento Obrero (S.XIX).

El filósofo socialista al cual se le considera precursor principal de todas las tendencias izquierdistas contemporáneas recibe el nombre de Karl Marx. Este, partiendo de la izquierda hegeliana, reacciona ante el idealismo y ejerce de creador de una filosofía crítica, la cual pretende transformar la realidad sociopolítica. Hasta entonces, los filósofos se preocupaban de interpretar el mundo, pero Marx quería cambiarlo por completo, puesto que el mundo en aquel entonces estaba muy desigual (como en la actualidad). Su teoría ética recibe el nombre de Humanismo Socialista/Marxista, lo que viene a ser la Alienación. La alienación es la pérdida de una propiedad a favor de un tercero y se puede clasificar en tres tipos: Económica, Religiosa e Ideológica. La alienación económica se basa en el trabajo, la actividad esencial del ser humano, el cual puede ser libre (persona autodidacta y autónoma) o alienado. Éste es el propio de una sociedad de clases, como la capitalista, dividida en una clase explotadora y propietaria de los medios de producción (Burguesía), y otra clase social totalmente oprimida y a merced absoluta de los intereses y mandatos de los grandes propietarios (Proletariado).

Uno de los tantos cuadros que reflejan la circunstancia

El trabajador no es dueño del producto, que pertenece al patrono. Entonces, la clase obrera, es decir, estos proletarios, necesitan vender su trabajo a cambio de un pequeño salario. Pero al convertirse en empleado y trabajar para otro hombre, pierde su esencia como ser humano, es decir, se deshumaniza. El capitalista debería pagar al obrero una parte de lo que produce como compensación. La alienación religiosa es la consistente en la que el ser humano proyecta sus cualidades en un ser superior, al que llama Dios. Y la alienación ideológica es simplemente, un conjunto de ideas falsificadoras de la realidad (El proletariado pensó que la sociedad y la economía solo eran simples elementos artificiales para hacerles la vida más difícil de lo que ya la tenían). En la sociedad industrial, la palabra “Proletariado” procede de “Prole” <hijos>, que es lo único que tienen los trabajadores obreros. De hecho, estos padres de familia trabajaban jornadas de más de 12 horas de trabajo para un salario miserable. Con un salario no llegaba para subsistir, entonces los hijos y la mujer deberían contribuir también y trabajar a merced del mismo jefe. La causa de toda esta situación para los obreros, fue la Revolución Industrial, acompañada de la Revolución Agraria. Ambas revoluciones lo que provocaron fue el éxodo rural, el abandono de los pueblos por parte de los trabajadores que antes se dedicaban al campo, para ahora poder dedicarse a trabajar en la gran industria. Los problemas de la clase obrera eran complejos, puesto que el campo estaba mecanizado y ya no había puestos de trabajo, el aumento demográfico hacía que si una persona no quería trabajar, se elegía a otra sin evaluar ninguna condición, y encima para colmo, estos obreros tenían la competencia de la máquina, el principal factor revolucionario. El gran Marx fue el precursor del movimiento obrero que tantas repercusiones sociopolíticas ha ocasionado en toda la historia contemporánea, partiendo de la publicación del “Manifiesto del Partido Comunista” en 1848, junto a su socio, Friedrich Engels. Marx, consciente de la situación, analizó científicamente la historia y la sociedad y materializó la dialéctica hegeliana y llegó a las conclusiones de que no existe más realidad que lo material, y que la realidad, tanto natural como social, es dialéctica, osea dinámica y contradictoria (La oposición de fuerzas la hace avanzar). El Materialismo Histórico fue la teoría naciente de estos pensamientos lógicos, y es una teoría sociológica que, a partir de datos empíricos, pretende explicar el mecanismo de tránsito de uno a otro modelo social a lo largo de la historia (Algo parecida a la teoría de Thomas Khun con sus cambios de Paradigma en la ciencia). En consecuencia de todo esto, la sociedad contemporánea a Marx estaba sumergida en una gran lucha de clases, que al ser algo malo para la sociedad, se necesitaba una revolución como remedio total.
La lucha de clases se veía fundamentada por la Moral Capitalista (Injusta e inmoral por la opresión burguesa sobre el proletariado) y la Moral Proletaria (Totalmente opuesta a la moral burguesa, que ansiaban una transformación de las relaciones sociales que mantenían al individuo en la humillación y la marginación, para poder llegar a la igualdad y a la fraternidad). Esta lucha de clases, al no poder zanjarse con una simple revolución, se hicieron bastantes huelgas y movimientos sociales que comenzaron por el Luddismo (Momento en que los obreros entraron a las industrias para romper las máquinas, pero pronto se acabó este pequeño movimiento porque quedó demostrado que la máquina daba más puestos de trabajo de los que quitaba) y acabaron por la fundación de las Internacionales Obreras. Simplemente, para Marx, lo bueno era lo que ayuda al ser humano a su plena realización en un mundo nuevo, justo y feliz, y lo malo era lo que retrasaba ese proceso de realización humana.

Karl Marx

02 mayo, 2013

Sucesos del mundo del Entreguerras (1919-39)

Hola queridos lectores, hoy os hablo sobre el mundo de entreguerras (1919-39) como un contexto en el que se desarrollaron todo tipo de ideologías, causadas por las malas circunstancias del bienestar civil. En concreto os voy a explicar la crisis de 1929 y los regímenes totalitarios que dieron paso, entre otras causas, a la II GM, una guerra con más de 50 millones de muertes, la más cruel de toda la historia universal. Esto puede servir como instrumento de cultura para alumnos de Bachiller y de Universidad (Grado de Geografía e Historia), o sin más, una persona que quiere tener un grado más positivo de cultura.

CRISIS DE 1929 (1929-36)
Tras la I.G.M., Estados Unidos se había convertido en la primera potencia mundial de la época, pues estaban eufóricos por el honor de haber ganado la guerra y encima tener ingresos por todos los lados a causa de las ayudas que había ofrecido. El dólar era el único medio de pago. El modelo económico norteamericano se basaba en: 1) Iniciativa privada, 2) Filosofía de estímulo del consumo, 3) Especulación financiera. Al fallar la confianza de los inversores y el consumo, a causa del sistema cíclico y la burbuja financiera, la Bolsa del Wall Street de Nueva York hizo CRASH. De ahí su nombre, pues el crash fue enorme, a tal escala que las pérdidas fueron mayores que todo el dinero gastado por ellos en la I.G.M.
Las consecuencias fueron las siguientes: 1) QUIEBRA BANCARIA: Muchos bancos y empresas cerraron, lo que convllevó el traspaso de la crisis a Europa, puesto que era Estados Unidos quien pagaba la reconstrucción europea tras los desastres de la guerra; 2) QUIEBRA INDUSTRIAL: Muchas industrias cerraron también por la falta de apoyo financiero, o, en el mejor de los casos, en vez de cerrar se aguantaba aún reducida la producción. Esto fue causa de que la tasa de parados subiese a 15 millones; 3) PROTECCIONISMO: El liberalismo económico impidió que se solucionase el problema, ya que la administración Hoover no entraba en razón. Las consecuencias civiles fueron el desaliento moral y la bajada de la demografía general. LA GRAN SOLUCIÓN: "New Deal": Programa del nuevo presidente (F.D.Roosevelt) inspirado en el Keynesianismo (J.M. Keynes), el cual aludía a unos principios: 1) No intervencionismo estatal en la economía, 2) Fomento de obras públicas, 3) Creación de subsidios de desempleo para que los parados reactivasen el comercio interior del estado en cuestión.

Periódico del 24/Oct./1929 (Jueves negro)

FASCISMO ITALIANO (1922/25 - 1945)
Al acabar la I.G.M. en 1919, en Italia se respiraba un aire de descontento social, a pesar de que eran una de las potencias vencedoras. En 1919, Gabriel D´Annunzio (Poeta italiano) ocupó la ciudad de Fiume con objetivos militares, pero no le ocurrió nada. En 1919 también, en ese mismo año, se crearon los "fasci italiani di combattimento" (23/Marzo), que era un grupo de unas 300 personas (Excombatientes, parados, izquierdistas y anarquistas) liderados por el "Duce" Mussolini. En 1920 se respiraba un clima revolucionario, y un año después, los fascistas ya tenían 0,2 millones de afiliados, por lo cual se creó el PNF (Partido Nacional Fascista). En 1922, Mussolini hizo "La marcha sobre Roma" junto a sus "Camisas negras", una demostración de poder por la cual Victor Manuel III le encargó la formación de un ejecutivo. En 1925, comenzó de lleno la dictadura fascista, formada por un gobierno de coalición presidido por dos ministros fascistas. Pero había unos cabos sueltos diplomáticamente, el problema era la pervivencia de Giacomo Mateotti, jefe socialista de la oposición, el cual fue asesinado por un comando fascista. A esto se le llamó "Caso Mateotti". En 1924, los "Popolari" habían abandonado el gobierno por estar en desacuerdo con la política autoritaria de Mussolini. En cuanto a política interior destacaban unos factores: 1) El poder absoluto estaba en el Duce, el cual no permitía otros partidos políticos ni sindicatos que no fuesen relativos al PNF, 2)  El fomento de la natalidad, 3) La consolidación de la prensa y la radio como medios de propaganda. En cuanto a política económica destacaban otros factores: 1) Proteccionismo económico y megalomanía, 2) Corporativismo y prohibición de revueltas y movimientos obreros, 3) Creación del IRI (Instituto de Reconstrucción Industrial). En cuanto a política exterior destacaban otros factores: 1) Firma de los pactos de Letrán (1929), 2) Invasión de Abisinia (1935) por lo que se expulsó a Italia de la SDN, 3) Tres factores geopolíticos: Ayuda a Franco, Conferencia de Múnich y Pacto de Acero. En política educativa destacaban factores como eran: 1) Adoctrinamiento de la juventud, creando organizaciones infantiles y juveniles pertenecientes al PNF, 2) Creación del IFC (Instituto Fascista de la Cultura), 3) Enseñanza obligatoria de la doctrina católica por parte de los maestros, fieles al fascismo.

NAZISMO ALEMÁN (1933-1945)
Adolf Hitler formaba parte de un grupo social alemán llamado DAP, el cual era de ideología pangermanista (Principios: Antisemitismo, antimarxismo, nacionalismo). En 1920, por el odio generado por el Tratado de Versalles, Hitler lo convirtió al NSDAP (Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores), cuyo lema era: Ein volk, ein reich, ein fuhrer (Un pueblo, un imperio, un líder). Hitler tuvo unos "amigos"/compañeros de trabajo y política que le ayudaron a su ascensión, como fueron: Goring, Hess, Rosenberg, Himmler...los cuales compartían su ideología racista y xenófoba. Hitler quería copiar en cierta medida la idea de Mussolini ("Marcha sobre Roma"), pero cuando iba a hacerlo en 1924, le encerraron en la cárcel junto a Ludendorff por el "Putsch de la cervecería" que hicieron en 1923. En la cárcel, Hitler tuvo tiempo para reflexionar y escribir un libro llamado "Mein Kampf" (Mi lucha) en el cual redactaba los pilares básicos de su ideología pangermanista. En 1932, gracias al peligro comunista, Hitler consiguió el apoyo de grandes capitalistas, por lo que Hindenburg le nombró canciller el 30 de Enero de 1933. Días después el incendio del Reichstag fue el hecho más relevante, por lo que Hitler dio una estocada a las libertades individuales y un golpe mortal a la República de Weimar, cosa que no pudo parar Hindenburg por su muerte en 1934, lo que permitió a Hitler hacerse dictador y proclamar el III Reich. En cuanto a política interior destacan unos factores: 1) Supresión de todo partido político y sindicato que no fuese el Nazi, 2) Antisemitismo, lo que provocó la "Noche de los cristales rotos" el 9/Nov./1938, 3) Creación del "Tribunal del pueblo", 4) Himmler y Goebbels se enargaron de reprimir Alemania desde el interior creando las SS/Gestapo, cuerpos de terror que suplieron a las SA tras la "Noche de los cuchillos largos" el 30/Junio/1934. En cuanto a política económica destacan otros factores: 1) Creación del sindicato "Frente nacional del Trabajo", 2) Aumento de los soldados del ejército (Para reducir el paro), 3) Aumento de la producción industrial siderúrgica (Para preparar la guerra). En cuanto a política exterior destaca: 1) La salida de Alemania de la SDN en 1933, 2) Pangermaniso y teoría del "Espacio Vital": Anexión de Renania, el Sarre y Austria, 3) Acuerdos de Múnich: Anexión de Los Sudetes, 4) Apoyos a F. Franco, 5) Alianzas: Pacto de Acero con Italia (1939) y Pacto de no agresión germano-soviético con la URSS (1939), 6) Concordato con la Santa Sede (Pío VII), 7) Invasión de Polonia. En cuanto a política educativa: 1) Depuración de profesores no deptos al nazismo, 2) Creación de organizaciones infantiles y juveniles para preservar el régimen nazi.

Hitler y Mussolini.

Todos estos factores fueron, entre otros, causas de la II GM (1939-45).

10 marzo, 2013

El Vitalismo Nietzscheano: Nihilismo y Transvaloración moral.

Hola queridos lectores, en este artículo os voy a hablar sobre un filósofo muy rebelde del Siglo XIX, centrándonos en el aspecto más puramente moral al hacer un análisis sobre él y su VITALISMO. Nietzsche (Rocken 1844 - Weimar 1900) fue el creador de la Cultura Vitalista / Vitalismo y avanzó desde la filología hasta la filosofía, rechazó el positivismo y el racionalismo hegeliano-marxista (Cultura occidental tradicional) . Aludió a que los filósofos, por miedo a la vida, momifican la realidad negando la pluralidad y el movimiento que observan en los sentidos, y afirmando su carácter único y fijo, solo dirigible por el instrumento racional. Fue un fuerte crítico con la cultura de su contemporaneidad por este dualismo (Mundo material / Mundo inteligible) en el cual la razón predominaba sobre los sentidos, y esto estaba causado por todos los engaños del lenguaje. Él aludió a que cuando definimos algo, lo paramos hasta la próxima vez que hacemos un juicio sobre ello, es decir, que las palabras son una cárcel para la realidad. 

Propugna que el valor supremo del ser humano es la vida, y a él deben someterse el resto de valores, de tal forma que la primera norma de moralidad debe ser la voluntad de querer vivir. Defiende que hay que recuperar la moral originaria y primitiva, que no conoce ni el bien ni el mal, en la que es bueno todo aquello que hace libre al hombre y es útil para su bienestar psíquico, y malo todo aquello que lo esclaviza y lo somete a otros seres, ideas o normas. El idealismo expresa la decadencia del hombre, que desemboca en el nihilismo (Vacío existencial resultante de la negación de los valores tradicionales). La muerte de Dios es el fin de los valores antivitales de la tradición cultural platónico-cristiana. Pero el nihilismo da paso a la transvaloración moral, la creación de nuevos valores de amor a la vida. Esto será obra del SUPERHOMBRE. 

En la cultura vitalista simplemente se defienden dos tipos de morales (Esclavos y Señores). La moral de esclavos fomenta la humildad y la pobreza puritana en la que la persona se sumerge en el desierto del nihilismo, citado anteriormente (Estado de ánimo en el cual no se está libre de perturbación a causa de otros seres, tales como Dios, los cuales nos esclavizan al ser dogmáticos). La moral de señores es la llevada a cabo por los superhombres, los cuales tienen virtudes como la creatividad, la originalidad, la energía y el vigor que le define como una persona con un carácter desgarrado. Ese superhombre consigue esas virtudes al superar el desierto del nihilismo, y entonces rehabilita los instintos vitales, decidiendo y valorando todo desde su propia voluntad, una voluntad de poder y afirmativa. Para los señores, la bondad es la felicidad, y para los esclavos no queda otra que sentir resentimiento a causa de ser el débil frente a la vida. 

Frente al más puro idealismo filosófico, Nietzsche también toma sus modelos de la antigüedad clásica de Grecia: La tragedia. En esta tragedia que representaba el espíritu griego, se supo contrastar y equilibrar lo apolíneo (Luz, razón, orden, sentido…) y lo dionisíaco (Oscuridad, instintos, caos, azar…). 


La metáfora del camello, el león y el niño aclara muchas cosas. El camello representa la aceptación resignada de la carga (normas, creencias…), se transforma en león cuando toma conciencia de que la carga ralentiza su paso. El león aspira a la libertad puesto que destruye los valores que lo limitan, por tanto se enfrenta al deber y le vence, pero su fuerza no es creadora, puesto que se requiere la inocencia del niño (Más allá del bien y del mal). El niño asume el juego de crear y alumbra los nuevos valores vitales tomando el rol de Superhombre, lo cual es una UTOPÍA. El valor máximo es el amor, pero el amor a uno mismo, teniendo rebeldía y voluntad de autocontrol para hacer frente al hombre virtuoso de la filosofía griega o al amor al prójimo del cristianismo.



Friedrich Nietzsche (1844-1900)


" El loco,- ¿No oísteis hablar de aquel loco que en pleno día corría con la 
plaza pública con una linterna encendida, gritando sin cesar: ¡Busco a Dios! ¡Busco a 
Dios!? Como estaban presentes muchos que no creían en Dios, sus gritos provocaron a 
risa, ¿Qué te ha extraviado? -decía uno. ¿Se ha perdido como un niño? -preguntaba 
otro-. ¿Se ha escondido?, ¿tiene miedo de nosotros?, ¿se ha embarcado?, ¿ha emigrado? 
Y a estas preguntas acompañaban risas en el coro. El loco se encaró con ellos, y 
clavándoles la mirada, exclamó: "¿Dónde está Dios? Os lo voy a decir. Le hemos matado; vosotros y yo, todos nosotros somos sus asesinos. Pero ¿cómo hemos podido hacerlo? ¿Cómo pudimos vaciar el mar? ¿Quien nos dio la esponja para borrar el horizonte? 
¿Qué hemos hecho después de desprender a la Tierra de la cadena de su sol? ¿Dónde la 
conducen ahora sus movimientos? ¿A dónde la llevan los nuestros? ¿Es que caemos sin 
cesar? ¿Vamos hacia adelante, hacia atrás, hacia algún lado, erramos en todas direcciones? ¿Hay todavía un arriba y un abajo? ¿Flotamos en una nada infinita? ¿Nos persigue 
el vacío con su aliento? ¿No sentimos frío? ¿No veis de continuo acercarse la noche, 
cada vez más cerrada? ¿Necesitamos encender las linternas antes del medio día? ¿No 
oís el rumor de los sepultureros que entierran a Dios? ¿No percibimos aún nada de la 
descomposición divina?... Los dioses también se descomponen. ¡Dios ha muerto! "

Fragmento de su libro: La gaya ciencia.

21 febrero, 2013

Consolidación de la moral libre: El Existencialismo.

Hola queridos lectores. En este artículo os voy a hablar sobre una corriente de pensamiento ético y moral encaminada a la constante libertad de creación personal. Y es que todo tiene un orígen. En 1905, nacería en Francia el filósofo que marcó el punto y coma para la filosofía existencialista universal, Jean Paul Sartre. Este, influenciado notablemente por los grandes Edmund Husserl (Creador de la teoría de la Fenomenología) y Martín Heidegger, empezó desde pequeño a tratar la filosofía desde un punto de vista diferente, el existencialista. Aparte de ser filósofo, también fue novelista, dramaturgo y crítico (“No hay necesidad de fuego, el infierno son los otros”), muy comprometido con la filosofía de izquierdas, por la cual en 1964 rechazó el premio Nobel de literatura. El existencialismo es una filosofía del siglo XX, basada en el individualismo como forma de vida y en la pérdida de los grandes ideales tradicionales. Según esta corriente filosófica, el ser humano está solo, abandonado a la ineludible necesidad de tener que realizarse hasta el más pequeño detalle. En este desamparo en el que se encuentra la persona, a pesar de todo tiene que vivir, ser capaz de tomar decisiones para poder seguir existiendo. La persona auténtica es aquella capaz de aceptar la cruda realidad y actuar en consecuencia, puesto que el ser humano es el dueño de su vida y su vida son los actos que realiza, pues fuera de esto, no hay más, acaba la existencia. Como ventaja y algo positivo, la persona es libre, tiene total libertad de sus actos puesto que es un proyecto que se va haciendo. Las decisiones tomadas librementes conforman el proyecto de vida que se quiera llevar posteriormente, así que se pasa a tomar el rol de inventor de valores universalmente válidos. Al estar “Condenado a ser libre”, la libertad es el valor máximo, puesto que hay que tener responsabilidad total de los propios actos, puesto que nuestra libertad de elección compromete a toda la humanidad. Los actos que realizamos son modelos de comportamiento para mí mismo en otra ocasión, y para los demás. El problema de todo esto es que, para Sartre, “El cobarde es el que se cobija tras las normas”, y si la persona busca la autenticidad sin hacer caso a ninguna norma externa, puede iniciar una conducta criminal, puesto que una persona puede ser muy auténtica y seguir las indicaciones de su conciencia moral al ocasionar un atentado. Grandes obras de carácter filosófico de Sartre, fueron: El ser y la nada, El existencialismo es un humanismo y La Náusea.


“Estamos solos, sin excusas. Es lo que expresaré diciendo que el hombre está condenado a ser libre. Condenado, porque no se ha creado a sí mismo, y sin embargo, por otro lado, libre, porque una vez arrojado al mundo, es responsable de todo lo que hace. El existencialista no cree en el poder de la pasión. No pensará nunca que una bella pasión es un torrente devastador que conduce fatalmente al hombre a ciertos actos y que por consecuencia es una excusa; piensa que el hombre es responsable de su pasión. El existencialista tampoco pensará que el hombre puede encontrar socorro en un signo dado sobre la tierra que le orienta; porque piensa que el hombre descifra por sí mismo el signo como prefiere. Piensa, pues, que el hombre, sin ningún apoyo ni socorro, está condenado a cada instante a inventar el hombre.”
(J. P. SARTRE, El existencialismo es un humanismo, Trad. V. Prati. Barcelona, Orbis, 1984, pp. 68-69).


J. P. Sartre.

16 diciembre, 2012

Enfoques empíricos de la mente (Psicología Moral)

Hola queridos lectores, en este artículo os voy a hablar sobre el empirismo filosófico aplicado a la psicología moral, en este caso del desarrollo cognitivo. Para comenzar con el asunto, debemos saber en qué terreno nos movemos: en el de la Psicología ( "Psijé"/"Psico", mente + "Logía", estudio ), es decir, en el estudio de la mente, pero en este caso, en sentido aún más abstracto enfocándonos en el subcampo de la moralidad. La Psicología Moral es un subcampo de la psicología que hace referencia a todo el sistema de moralidad, el cual está fundamentado por la ética, ciencia que estudia este complejo sistema cognitivo. La ética es una ciencia práctica que se pregunta sobre la felicidad, la virtud y el deber, la cual se resume en una sola pregunta: ¿Qué debo hacer?
Su objeto es lo fáctico [(Actos morales): El motivo, la elección del fin, el establecimiento de los medios y las consecuencias.] y lo normativo [(Normas morales), variedad de normas, las cuales implican libertad y obligatoriedad, y pueden ser normas autoimpuestas por la moral autónoma del sujeto, o pueden ser normas impuestas desde el exterior, propias de una moral heterónoma de un sujeto que se deja llevar por el resto.
Las cuatro palabras más fundamentadas por la ética son: Felicidad, deber, libertad y responsabilidad. La felicidad es, según Voltaire, la finalidad y el objetivo humano. Es esa satisfacción que impregna nuestros sentimientos y acciones, pero felicidad no es placer, puesto que esto último es efímero, concreto y tiene sentido material. El sentido de la felicidad es espiritual. El deber, para muchos, es el fin que tienen las personas, pero en realidad, ¿Deber es felicidad? Depende de personalidades, puesto que es un compromiso / obligación que todos tenemos, y nos podemos tomar de una forma u otra. El deber implica derechos, reglas de comportamiento, que llevadas a su carácter más social, formulan las leyes. Los tipos de deberes siempre son dos: los jurídicos y morales. Nuestros deberes son los derechos de los demás, y viceversa. La libertad sin embargo, es necesaria para la elección, lo que provoca la aparición de conductas éticas. El concepto de libertad se refiere a la autodeterminación de no ser esclavo de nadie, poder elegir y hacerlo sin que haya impedimentos a nuestra voluntad. El problema de la libertad es que las personas podemos ser deterministas o indeterministas. Los deterministas sostienen que no somos libres, puesto que todo tiene una causa (Física, social, teológica, genética, psicológica…). Los indeterministas sostienen que somos libres, puesto que nuestra conducta está regida por la voluntad. La responsabilidad es una consecuencia directa de esta libertad, porque es el acto conceptual en el cual los seres libres responden de su conducta. Ser responsable es poder responder de un acto justificando una opción o decisión, mientras que ser irresponsable hace referencia a no ser capaz de dar razones. Las condiciones para ser responsable son el conocimiento y la libertad, y los tipos de responsabilidad son la directa (Cada uno es responsable de sus actos) y la diferida (Alguien propicia que otro individuo haga algo). No basta con tener buena intención para hacer algo, es un problema común, puesto que hay que analizar y valorar las consecuencias de los actos, sin limitarse a justificar por las buenas intenciones. Los actos morales, como actos que son, están orientados hacia el exterior, la realidad, el mundo, los demás. Pero, por ser morales, tienen un aspecto interno, que es el que hace que sean valorables. No podemos olvidar que somos morales porque sabemos que podemos elegir, porque sentimos que tenemos posibilidad de seguir caminos diferentes en nuestra vida, porque nos damos cuenta de que nuestras acciones tienen consecuencias. La conciencia de estas consecuencias es la base del aspecto interno de la moral, en ella está el origen de la valoración de nuestros actos, nuestros hábitos o nuestro modo de vida. Pero la conciencia moral es también conciencia de la libertad, conciencia de que no todas las posibilidades de elección son igualmente valiosas. Por eso es especialmente importante plantearnos qué es y como funciona. La misma palabra que usamos para referirnos a ella ya nos da una pista: estar consciente significa darse cuenta de lo que ocurre alrededor. La conciencia es una forma de conocimiento o de percepción. La conciencia moral es con lo que nos damos cuenta de lo que vale, de lo que merece la pena para la vida, de lo que es bueno -o bien, de lo que no merece la pena, de lo malo, de lo que hay que evitar-. La conciencia moral es la capacidad para juzgar conductas, y puede tener origen innato (Teorías naturalistas y sobrenaturalistas) o pueden tener un origen adquirido (Marxismo, Socialismo, Psicoanálisis). Pero centrándonos sobre todo en la parte de la psicología, y no de la filosofía, nos encontramos con diferentes sistemas de desarrollo moral, los cuales se corresponderían con los sistemas éticos si nos centrásemos en la parte filosófica. 

Teoría de Jean Piaget.

Teoría de Lawrence Kohlberg.

Los sistemas éticos serían propugnados por los Sofistas (Relativismo), Sócrates (Intelectualismo moral), Platón (Ideales morales), Aristóteles (Eudemonismo, es decir, felicidad), los Epicúreos (Placer y ataraxia), los Estoicos (Destino y apatía), San Agustín de Hipona (Voluntarismo), Santo Tomás de Aquino (Intelectualismo), Kant (Formalismo), Bentham y Mill (Utilitarismo), Nietzsche (Vitalismo biológico), Marx (Humanismo socialista), Moore y Ayer (Lenguaje de la ética), Scheler (Valores morales), Habermas y Apel (Éticas discursivas), Sartre (Existencialismo) John Rawls (Neocontractualismo)…y un largo etcétera de filósofos, tales como los cínicos, escépticos, ilustrados.... Pero los sistemas de desarrollo moral y psicología serían cultivados sobre todo por los psicólogos o no psicólogos Jean Piaget, Lawrence Kohlberg, Sigmund Freud y Abraham Maslow. 

20 octubre, 2012

Planteamientos filosóficos contemporáneos

Hola queridos lectores. En este artículo voy a hacer referencia a una serie de planteamientos y tendencias filosóficas contemporáneas, surgidas principalmente durante el Siglo XIX, un siglo polémico, lleno de procesos revolucionarios que sentarían las bases del mundo actual. La edad contemporánea empieza en 1789 con la Revolución francesa, y llega hasta nuestros días. Para entender la filosofía, hay que entender la historia, y viceversa. En el año 1789, los ideales de la ilustración se sumaron al descontento causado por la monarquía absoluta (Que impedía el ascenso de la Burguesía, la cual quería la división de poderes), la estructura estamental (Se presentaron cuadernos de quejas por parte de los tres estamentos, puesto que no era justo que el estado llano cargase con todos los privilegios de la nobleza y del clero), la economía (Crisis y presión jurídico-económica sobre el campesinado, clase destinada a pagar los Diezmos a la iglesia y las Tallas al Estado) y sobre todo el frío invierno de 1788 que acabó con todas las cosechas y provocó que el precio del trigo fuese el doble que el normal. Todo empezó con los Estados Generales, la Asamblea Constituyente, la Asamblea Legislativa, la Convención Nacional y el Directorio, al cual puso fin Napoleón Bonaparte al proclamar el Consulado junto a Sieyés y Ducos, lo que después sería un Imperio desde 1804 hasta 1815 tras la derrota de Waterloo. Tras toda la revolución, dentro de la que se incorpora Napoleón (Históricamente hablando), se organizó el Congreso de Viena de 1815, entre todas las potencias vencedoras de el emperador francés (Austria, Rusia, Prusia y G. Bretaña). Dicho congreso consistía en reuniones organizadas por el canciller austriaco Klemens Von Metternich para la organización del nuevo mapa europeo, pues se podía repetar el orden impuesto por Napoleón, se podría elaborar un nuevo mapa, o se podría restaurar todo de la igual manera en la que estaba en cuando a Geopolítica. Se optó por volver a las mismas fronteras y a las mismas políticas (Monarquía absoluta). La fuerza de la voluntad popular estaba demostrada, estaba demostrado todo lo que la gente estaba dispuesta a hacer por la libertad, así que dentro de poco surgieron revoluciones políticas, las más conocidas son las de 1820, 1830 y 1848, antecedente en algún modo de las unificaciones posteriores de Alemania e Italia. Todo esto es un proceso, puesto que una cosa lleva a la otra, y el siglo XX fue recibido con tensiones que la Paz Armada desataría en la I. Guerra Mundial, esta en las consecuencias de la misma, tales como la crisis del 1929 y los totalitarismos, lo que llevarían a la II Guerra Mundial, y esta llevaría a la Guerra Fría, y así un largo etcétera, pero con conocer estos conceptos históricos, ya hemos conceptualizado las bases para entender la filosofía de esta época.
En este artículo voy a analizar a fondo el Humanismo socialista de Marx, el Vitalismo biológico de Nietzsche y el Existencialismo de Sartre, pero hay mucha más filosofía como la ética discursiva cultivada por Habermas y Apel, el neocontractualismo de John Rawls, el Intuicionismo, emotivismo, prescriptivismo, relativismo ético, contextualismo, pluralismo, ética aplicada...
Pero es que contemporáneamente hablando, nos encontramos en el siglo XIX con los planteamientos de Marx y Nietzsche (Polémicos).
El filósofo socialista al cual se le considera precursor principal de todas las tendencias izquierdistas contemporáneas recibe el nombre de Karl Marx. Este, partiendo de la izquierda hegeliana, reacciona ante el idealismo y ejerce de creador de una filosofía crítica, la cual pretende transformar la realidad sociopolítica. Hasta entonces, los filósofos se preocupaban de interpretar el mundo, pero Marx quería cambiarlo por completo, puesto que el mundo en aquel entonces estaba muy desigual (como en la actualidad). Su teoría ética recibe el nombre de Humanismo Socialista/Marxista, lo que viene a ser la Alienación. La alienación es la pérdida de una propiedad a favor de un tercero y se puede clasificar en tres tipos: Económica, Religiosa e Ideológica. La alienación económica se basa en el trabajo, la actividad esencial del ser humano, el cual puede ser libre (persona autodidacta y autónoma) o alienado. Éste es el propio de una sociedad de clases, como la capitalista, dividida en una clase explotadora y propietaria de los medios de producción (Burguesía), y otra clase social totalmente oprimida y a merced absoluta de los intereses y mandatos de los grandes propietarios (Proletariado).
El trabajador no es dueño del producto, que pertenece al patrono. Entonces, la clase obrera, es decir, estos proletarios, necesitan vender su trabajo a cambio de un pequeño salario. Pero al convertirse en empleado y trabajar para otro hombre, pierde su esencia como ser humano, es decir, se deshumaniza. El capitalista debería pagar al obrero una parte de lo que produce como compensación. La alienación religiosa es la consistente en la que el ser humano proyecta sus cualidades en un ser superior, al que llama Dios. Y la alienación ideológica es simplemente, un conjunto de ideas falsificadoras de la realidad (El proletariado pensó que la sociedad y la economía solo eran simples elementos artificiales para hacerles la vida más difícil de lo que ya la tenían). En la sociedad industrial, la palabra “Proletariado” procede de “Prole” <hijos>, que es lo único que tienen los trabajadores obreros. De hecho, estos padres de familia trabajaban jornadas de más de 12 horas de trabajo para un salario miserable. Con un salario no llegaba para subsistir, entonces los hijos y la mujer deberían contribuir también y trabajar a merced del mismo jefe. La causa de toda esta situación para los obreros, fue la Revolución Industrial, acompañada de la Revolución Agraria. Ambas revoluciones lo que provocaron fue el éxodo rural, el abandono de los pueblos por parte de los trabajadores que antes se dedicaban al campo, para ahora poder dedicarse a trabajar en la gran industria. Los problemas de la clase obrera eran complejos, puesto que el campo estaba mecanizado y ya no había puestos de trabajo, el aumento demográfico hacía que si una persona no quería trabajar, se elegía a otra sin evaluar ninguna condición, y encima para colmo, estos obreros tenían la competencia de la máquina, el principal factor revolucionario. El gran Marx fue el precursor del movimiento obrero que tantas repercusiones sociopolíticas ha ocasionado en toda la historia contemporánea, partiendo de la publicación del “Manifiesto del Partido Comunista” en 1848, junto a su socio, Friedrich Engels. Marx, consciente de la situación, analizó científicamente la historia y la sociedad y materializó la dialéctica hegeliana y llegó a las conclusiones de que no existe más realidad que lo material, y que la realidad, tanto natural como social, es dialéctica, osea dinámica y contradictoria (La oposición de fuerzas la hace avanzar). El Materialismo Histórico fue la teoría naciente de estos pensamientos lógicos, y es una teoría sociológica que, a partir de datos empíricos, pretende explicar el mecanismo de tránsito de uno a otro modelo social a lo largo de la historia (Algo parecida a la teoría de Thomas Khun con sus cambios de Paradigma en la ciencia). En consecuencia de todo esto, la sociedad contemporánea a Marx estaba sumergida en una gran lucha de clases, que al ser algo malo para la sociedad, se necesitaba una revolución como remedio total.
La lucha de clases se veía fundamentada por la Moral Capitalista (Injusta e inmoral por la opresión burguesa sobre el proletariado) y la Moral Proletaria (Totalmente opuesta a la moral burguesa, que ansiaban una transformación de las relaciones sociales que mantenían al individuo en la humillación y la marginación, para poder llegar a la igualdad y a la fraternidad). Esta lucha de clases, al no poder zanjarse con una simple revolución, se hicieron bastantes huelgas y movimientos sociales que comenzaron por el Luddismo (Momento en que los obreros entraron a las industrias para romper las máquinas, pero pronto se acabó este pequeño movimiento porque quedó demostrado que la máquina daba más puestos de trabajo de los que quitaba) y acabaron por la fundación de las Internacionales Obreras. Simplemente, para Marx, lo bueno era lo que ayuda al ser humano a su plena realización en un mundo nuevo, justo y feliz, y lo malo era lo que retrasaba ese proceso de realización humana. Marx llegó a coincidir temporalmente con el gran Friedrich Nietzsche, conocido filósofo nacido en Alemania en 1844, en medio de inestabilidad y grandes revoluciones políticas. Nietzsche fue el creador de la teoría del Vitalismo Biológico y avanzó desde la filología hasta la filosofía, y rechazó el positivismo y el racionalismo hegeliano-marxista. Los filósofos, por miedo a la vida, momifican la realidad negando la pluralidad y el movimiento que observan en los sentidos, y afirmando su carácter único y fijo, solo dirigible por el instrumento racional. Fue un fuerte crítico con la cultura de su contemporaneidad por este dualismo en el cual la razón predominaba sobre los sentidos, y esto estaba causado por todos los engaños del lenguaje. Propugna que el valor supremo del ser humano es la vida, y a él deben someterse el resto de valores, de tal forma que la primera norma de moralidad debe ser la voluntad de querer vivir. Defiende que hay que recuperar la moral originaria y primitiva, que no conoce ni el bien ni el mal, en la que es bueno todo aquello que hace libre al hombre y es útil para su bienestar psíquico, y malo todo aquello que lo esclaviza y lo somete a otros seres, ideas o normas. En la cultura vitalista simplemente se defienden dos tipos de morales (Esclavos y Señores). La moral de esclavos fomenta la humildad y la pobreza puritana en la que la persona se sumerge en el desierto del nihilismo (Estado de ánimo en el cual no hay ausencia de perturbación a causa de otros seres, tales como Dios). La moral de señores es la llevada a cabo por los superhombres, los cuales tienen virtudes como la creatividad, la originalidad, la energía y el vigor que le define como una persona con un carácter desgarrado. Ese superhombre consigue esas virtudes al superar el desierto del nihilismo, y entonces rehabilita los instintos vitales, decidiendo y valorando todo desde su propia voluntad, una voluntad de poder y afirmativa. Para los señores, la bondad es la felicidad, y para los esclavos no queda otra que sentir resentimiento por ser débil frente a la vida. La metáfora del camello, el león y el niño aclara muchas cosas. El camello representa la aceptación resignada de la carga (normas, creencias…), se transforma en león cuando toma conciencia de que la carga ralentiza su paso. El león aspira a la libertad puesto que destruye los valores que lo limitan, por tanto se enfrenta al deber y le vence, pero su fuerza no es creadora, puesto que se requiere la inocencia del niño (Más allá del bien y del mal). El niño asume el juego de crear y alumbra los nuevos valores vitales tomando el rol de Superhombre, lo cual es una UTOPÍA. El valor máximo es el amor, pero el amor a uno mismo, teniendo rebeldía y voluntad de autocontrol para hacer frente al hombre virtuoso de la filosofía griega o al amor al prójimo del cristianismo. En 1905, nacería en Francia el filósofo que marcó el punto y coma para la filosofía existencialista universal, Jean Paul Sartre. Este, influenciado notablemente por los grandes Edmund Husserl y Martín Heidegger, empezó desde pequeño a tratar la filosofía desde un punto de vista diferente, el existencialista. Aparte de ser filósofo, también fue novelista, dramaturgo y crítico (“No hay necesidad de fuego, el infierno son los otros”), muy comprometido con la filosofía de izquierdas, por la cual en 1964 rechazó el premio Nobel de literatura. El existencialismo es una filosofía del siglo XX, basada en el individualismo como forma de vida y en la pérdida de los grandes ideales tradicionales. Según esta corriente filosófica, el ser humano está solo, abandonado a la ineludible necesidad de tener que realizarse hasta el más pequeño detalle. En este desamparo en el que se encuentra la persona, a pesar de todo tiene que vivir, ser capaz de tomar decisiones para poder seguir existiendo. La persona auténtica es aquella capaz de aceptar la cruda realidad y actuar en consecuencia, puesto que el ser humano es el dueño de su vida y su vida son los actos que realiza, pues fuera de esto, no hay más, acaba la existencia. Como ventaja y algo positivo, la persona es libre, tiene total libertad de sus actos puesto que es un proyecto que se va haciendo. Las decisiones tomadas librementes conforman el proyecto de vida que se quiera llevar posteriormente, así que se pasa a tomar el rol de inventor de valores universalmente válidos. Al estar “Condenado a ser libre”, la libertad es el valor máximo, puesto que hay que tener responsabilidad total de los propios actos, puesto que nuestra libertad de elección compromete a toda la humanidad. Los actos que realizamos son modelos de comportamiento para mí mismo en otra ocasión, y para los demás. El problema de todo esto es que, para Sartre, “El cobarde es el que se cobija tras las normas”, y si la persona busca la autenticidad sin hacer caso a ninguna norma externa, puede iniciar una conducta criminal, puesto que una persona puede ser muy auténtica y seguir las indicaciones de su conciencia moral al ocasionar un atentado. Grandes obras de carácter filosófico de Sartre, fueron: El ser y la nada, El existencialismo es un humanismo y La Náusea.

10 septiembre, 2012

Planteamientos filosóficos del Medievo y la Modernidad.

Hola queridos lectores, hoy establezco aquí una continuación al anterior artículo de las Escuelas Helenísticas, puesto que directamente después de estas, vienen las éticas de la Edad Media, periodo comprendido entre el 476 (Fecha de caída de la capital del Imperio Romano de Occidente) y las otras tres fechas relevantes como fueron 1453 (Fecha de caída de la capital del Imperio Romano de Oriente), 1492 (Fecha del descubrimiento de América por parte de Cristóbal Colón), y 1517 (Fecha de inicio de la Reforma Luterana). La filosofía de la Edad Media es la centrada fijamente en le religión, cristiana en este caso. Después de diez siglos de plenitud medieval, llegaría el Renacimiento, la Ilustración y los planteamientos de la modernidad, de los cuales, en este fragmento, solo hago mención al Formalismo Kantiano. Este es un fragmento del libro que estoy llevando a cabo:

"Durante los siglos posteriores la filosofía se desarrolló a un nivel diferente, puesto que en la Edad Media, la filosofía se identifica con la Religión, es decir, con el Cristianismo. No se puede identificar Religión con Moral. Es verdad que todas las religiones cuentan con prescripciones morales para orientar la vida de sus adeptos y que, históricamente hablando, se puede decir que las actitudes morales son de raíz religiosa y solo más tarde se han formado códigos y sistemas morales explícitamente filosóficos. Este caso, por tanto, también es el de la ética cristiana, la ética de la salvación. El cristianismo, es en concreto una religión que sostiene una concepción de Dios como creador y padre providente de todos los seres humanos, a los cuales nos ofrece una salvación, a través de la figura de Jesús de Nazaret. Esta salvación se paga con nuestra colaboración constante a hacer un mundo mejor mediante la adopción de unas buenas acciones y actitudes morales. Esta dimensión moral es inseparable del mensaje cristiano, cuyo contenido ético fndamental es el mandato del amor a Dios. Pero también ese amor se debe dar a la sociedad, al prójimo, puesto que tal y como dijo el evangelista Juan en su primera carta “Quien no ama a su hermano a quien ve, difícilmente puede amar a Dios a quien no ve”.
Tras una serie de transformaciones en esta religión y tras severas ideologías, surgieron dos concepciones sobre el buen cristianismo, las cuales se resumen en el Voluntarismo (San Agustín de Hipona) y el Intelectualismo (Santo Tomás de Aquino). El sistema ético se basa en el amor al prójimo entendiendo la divinidad y la existencia de Dios y su mensaje. El ser humano es el centro de la creación que ha hecho Dios, por eso somos distintos a los demás seres vivos. La felicidad entonces, se alcanza cuando nos unimos con Dios y creemos en la vida eterna después de la muerte. La vida en la tierra es solo una etapa en la que hay que sembrar amor en los corazones de la gente, como buen cristiano que cumple los mandatos de Jesús. Los aspectos afectivos del comportamiento se basan en virtudes como son la fe (Creencia en Dios), la esperanza (Confianza en la vida eterna) y la caridad (Amor fraternal entre personas). Centrándonos en las dos corrientes filosóficas que se dieron, primero vamos a tratar el Voluntarismo Agustiniano que tiene como inspirador a San Agustín de Hipona. Él piensa que la naturaleza humana ha sido creada buena por Dios, pero fue hecha mala por el pecado. Como consecuencia, el ser humano, en su origen, debido al pecado ha perdido la rectitud moral y con ella la felicidad, pero no perdió la voluntad de ser feliz. La libertad no es elección del mal, sino para el bien. Esta libertad se ha perdido por el pecado, pero Dios debe hacer que la adquiramos de nuevo para tener felicidad y libertad (libre albedrío). Por eso, la voluntad del ser humano debe ser ayudada por Dios, mediante la fe, salvación que Dios nos da a todos no por nuestros méritos, sino por nuestra confianza y deseo de felicidad.
En cambio, la corriente intelectualista (Intelectualismo Tomista) de Santo Tomás de Aquino, sigue el intelectualismo de la filosofía griega que consideraba a la razón rectora de todo conocimiento. La influencia grandísima que provocó Aristóteles en este filósofo se dejó ver porque, en coincidencia, también Santo Tomás aludía a que el objetivo de la actividad moral es alcanzar la perfección que corresponde a la naturaleza humana. Él considera que el hombre tiende naturalmente a la felicidad y el análisis de la naturaleza humana es el que nos permite conocer a la perfección las normas morales que se encargarán de regir nuestra propia moral y personalidad. Uno de los primeros principios morales se basa en el precepto “Haz el bien y evita el mal”. La corriente intelectualista entiende por bien todo aquello que todos buscan y esperan conseguir, todo aquello que la razón descubre como propio del ser humano. La manera con que actúan las cosas es así porque así se lo ha impuesto el destino, es su ley natural. La felicidad que el ser humano puede conocer y alcanzar en la vida es la perfección, o felicidad natural, pero está llamado a la felicidad constante. Para conocer y conseguir esto, la razón necesita la ayuda de la fe, porque la felicidad completa solo se puede encontrar en Dios. Santo Tomás concedió una atención muy particular a la Moral Política. Las acciones del gobierno han de ajustarse a los principios universales éticos. La justicia, que consiste en dar a cada uno lo que se merece, garantiza el bien común cuyos objetivos son la paz, la moralidad y los medios necesarios para vivir una vida corta pero a la vez intenta y llena de paz, felicidad y amor. La contemplación de Dios es el fin último del ser humano y la felicidad completa se basa en esta contemplación, que nos hace ser buenos fieles seguidores de la ley natural, algo parecida a la escuela helenística estoica. Las teorías éticas que entran en el periodo de la Modernidad, comienzan por el elocuente filósofo francés del Renacimiento, René Descartes, a quien se le considera padre de la geometría analítica y de la filosofía moderna, aparte de uno de los más destacados pensadores de la Revolución Científica. Fue el creador del conocido Racionalismo (Concebir las cosas en conformidad con la razón), y completo adversario de los filósofos empiristas, los cuales defendían lo contrario, que las cosas deben concebirse en conformidad a los sentidos y a la experiencia. Descartes propone una moral provisional, con varias reglas para ser feliz, ya que es el último fin humano. Hay que seguir las leyes y costumbres del país, ser firmes y tenaces con las decisiones tomadas libremente, aceptar con buen ánimo los avatares de la vida, y sobre todo revisar las diferentes ocupaciones a que se dedican los hombres para elegir la mejor felicidad. Como uno de los mayores antagonistas al sistema filosófico de Descartes (conocido universalmente con su frase “Pienso, luego existo”), destaca el empirista inglés David Hume. Este filósofo simplemente defendió que la moral deriva de la inclinación y del sentimiento. El fundamento del valor que atribuimos a las virtudes reside en su utilidad (tanto individual como social), y en que nos resulten agradables a nosotros mismos o a los demás. Junto al egoísmo personal, existe un sentimiento natural de empatía (el hecho de ponerse en el lugar del otro), pues la felicidad individual es inseparable de la colectiva, lo que se ve reflejado con el emotivismo (parte de la metaética que sostiene que los juicios de valor proceden de las emociones individuales y entonces el fin será persuadir a los demás para que sientan como sentimos nosotros) y el utilitarismo (procurar el bien a la sociedad para ser felices por nosotros mismos y aparte por hacer el bien) morales. El supuesto contrato social no explica la formación de las sociedades (en contraposición a Locke), sino la utilidad de las instituciones del momento histórico. En su ética también abunda la política y él alude a que el Positivismo Jurídico es relativo, no hay que buscar la legitimidad del poder perfecta, sino que el poder se va legitimando a partir de sí mismo mediante revoluciones, insurrecciones militares, golpes de estado, conquistas y un largo etcétera. La modernidad y los planteamientos contemporáneos tienen una serie de características como son la aparición de viejas tendencias ético-cívicas, el surgimiento de nuevos problemas planteados por cambios sociales, técnicos, científicos y un largo etcétera, y sobre todo por la especial atención a virtudes humanísticas, tales como el conocimiento, la solidaridad y un largo etcétera.
La reflexión ética del Siglo XVIII se centra en la Ilustración, etapa de máximo esplendor de la cultura europea, que comenzó por desarrollarse principalmente en Francia, aunque se fue extendiendo por todo el resto de continente, la cual tenía las raíces en los pensadores racionalistas y empiristas del siglo anterior. El pensamiento ilustrado se basaba en la razón como instrumento crítico dirigente de todo conocimiento humano para la comprensión científica de todo cuanto nos rodea, y el espíritu crítico, lo que se desarrolla con el ejercicio de la razón y que puede poner en tela de juicio moral todo aquello que no se corresponda con el entendimiento razonable. Las aportaciones de la Ilustración constituyeron un frente de oposición para las instituciones del Antiguo Régimen, frente al que los ilustrados se mostraron críticos y revolucionarios, aparte de expansionistas de la revolución cultural, que pretendía el progreso y la modernización de la cultura occidental. En 1751, los filósofos ilustrados Diderot y D´Alambert fundaron la Enciclopedia para educar al pueblo, puesto que ese era el mejor remedio para erradicar el absolutismo, aunque esta fue rechazada por los defensores del pensamiento tradicional. Las personas debían ser capaces de leer, escribir, tener sus propias ideas y tener la capacidad de manifestarlas, y así fue, pero hubo otros tres filósofos que también influyeron mucho en estos pensamientos revolucionarios: Voltaire (Trató sobre las relaciones entre ética individual y social), Montesquieu (Trató sobre las relaciones entre ley moral y ley política) y Rousseau (Trató a la naturaleza y a la sociedad como conceptos totalmente opuestos). La Ilustración es una vuelta al renacimiento, en la que se admira la cultura clásica y surge de nuevo la democracia moderna tras grandes revoluciones políticas como serían la Rev. Francesa de 1789, y las Revoluciones de 1820, 1830 y 1848 (Primavera de los pueblos). El primer filósofo moderno más influyente, Immanuel Kant (1724-1804) renovó totalmente el modo de pensar acerca de la filosofía, y sobre todo de este campo de la ética. Kant propone una ética procedimental, en la que no se señala cuales son las normas que se deben adoptar ni dice cuales son los fines de la vida de las personas, sino que su ética formal solo pretende determinar el procedimiento para la fundamentación de normas. Las tres preguntas de Kant se resumen en: ¿Qué puedo saber? (Crítica de la razón pura), ¿Qué puedo hacer? (Crítica de la razón práctica) y ¿Qué puedo esperar? (Crítica del juicio). Estas tres preguntas se resumen en una… ¿Qué es el hombre? Algo sin contestación científica totalmente verdadera. Entonces… ¿Qué se debe hacer?, ¿Qué condiciones debe tener una norma moral para que pueda obligar? Para empezar, la norma moral tiene que tener validez universal, es decir, válida para todo el mundo, sin excepciones. Toda ética que tenga preferencias subjetivas y no universales, no sirve para nada, como por ejemplo las éticas naturalistas, muy egoístas, y una norma moral no se puede basar en el simple interés. Por lo tanto este propone una ética procedimental, deontológica y formal, es decir, que nos lleve a actuar siguiendo los dictados de la razón, haciendo el bien porque es bueno en sí, y no por los caprichos personales que nos pueda dar. El procedimiento para saber si una actuación subjetiva es una norma moral es la universalizabilidad, el hecho de hacer lo que el deber te implante, y que lo que puedas hacer tú, lo pueda poder hacer todo el mundo. El sujeto, por lo tanto, debe ser libre para poder cumplir su deber, sin libertad no se puede realizar esta vida. La moral de Kant, en resumidas cuentas, es una moral del deber, lo bueno es cumplir el deber, hay que conocer los procedimientos para establecer qué es lo correcto o el deber en general, y no en casos particulares, hay que tener unos principios básicos del deber. A la vez que una moral del deber, la de Kant es una moral de la Intención, puesto que lo que de verdad importa es la buena voluntad sin importar en sí el fin, sino por el hecho de querer hacerlo bien. La ley moral fundamental es el Imperativo Categórico. Este imperativo kantiano representa el mandato objetivo que recibe la voluntad y afecta a toda ella. En este sentido, los imperativos son leyes universales. Al analizar los distintos tipos de mandatos imperativos, Kant distingue entre imperativos hipotético y categórico. Los primeros ordenan lo que ha de hacerse si se quiere alcanzar algo, y los segundos ordenan simplemente lo que hay que hacer para obrar bien. Un ejemplo bastante bueno sería el ejemplo siguiente: SI QUIERES APROBAR EL EXÁMEN, DEBES ETUDIAR, sería un mandato hipotético, mientras que el mandato categórico sería: DEBES ESTUDIAR. Según Kant, el imperativo moral es categórico, es decir, expresa el mandato o la obligación sin ninguna condición. El hombre lo reconoce y de esta manera se siente responsable ante él por ser libre. En este filósofo importantísimo, uno de los cuatro pilares de la historia de la Filosofía Universal, (Junto con Sócrates, Platón y Aristóteles), encontramos tres formulaciones:
Obra según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal”, “Obra de tal manera que trates siempre a la Humanidad, sea en tu persona o en la de otro, como un fin y que no te sirvas jamás de ella como de un medio” y “Obra de tal manera que tu forma de actuar pueda servir como norma universal de conducta”.
Aunque Kant pasó la mayor parte de su vida enseñando en la universidad de su ciudad natal (Konigsberg), no por ello fue ajeno a los grandes acontecimientos de su época, como la Revolución Francesa, a la que saludó con gran entusiasmo e interés por considerarla un triunfo de la libertad del ser humano. En cuanto a la ética y a la política, Kant dijo que era necesario suponer una intención oculta de la Naturaleza, que dirige la historia humana hacia una evolución constante y progresiva de la razón y de la moralidad. El medio del que se sirve esta naturaleza es la insociable sociabilidad de los hombres, puesto que nunca ha habido paz total, ni hay, y sería un reto para el futuro que hubiese. La sociedad humana perfecta (Utopía) no será posible mientras no haya paz entre todos los Estados y Naciones del mundo en que vivamos."

Europa durante el siglo XV
Europa en el siglo XV